FuEgOs De AcErO

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martes, 29 de diciembre de 2009


domingo, 20 de diciembre de 2009

La difusión masiva e implantación equívoca del término hooligans (pronunciado "júligans", del vocablo inglés que significa: "persona que causa problemas o violencia" "backstreet" o "gamberro") nace en Inglaterra junto con la Copa Mundial de Fútbol de 1966.

La prensa oficial y los portavoces del Buckingham Palace identificaron este término con la creciente ola de marginalidad, sobre todo en los otrora grandes centros industriales. Así pues se asoció con una determinada vestimenta, un argot, unas pautas de conducta y ciertos barrios. Incluso llegó a englobar diversas acciones como robos, prostitución, atracos a ciudadanos en la vía pública o el percibir los subsidios oficiales destinados a los desocupados.

fútbol. De este modo los hooligans propiamente dichos, los desocupados o excluidos del sistema, fueron asimilados en todo el mundo a las barras bravas de Sudaméricay ultras del resto de Europa.


Estos aficionados agresivos, seguidores de un equipo en concreto, suelen enfrentarse a menudo con los grupos del equipo contrario durante el encuentro. La tensión aumenta durante los llamados clásicos o derbys, que son encuentros entre equipos de la misma ciudad, o equipos con una gran competencia histórica.

Estos encuentros violentos entre grupos han dado lugar a numerosas muertes (un promedio de media docena al año en la década del 90)7 y tragedias a lo largo de la historia del fútbol inglés. En 1985, en el estadio de Heysel (Bruselas), mueren 39 personas, en su mayoría italianos, durante un ataque artero de los aficionados del Liverpool, que esa noche jugaba con la Juventus, la final de la Copa de Europa. Trasladados los muertos y heridos el partido se jugó igual.8

A partir de los años sesenta muchas subculturas juveniles como los skinhead, herbert, mod , punk o rude boy se han visto ligadas al movimiento hooligan.



El término Barra brava se emplea para designar a aquellos grupos organizados y con diferentes grados de profesionalización dentro de la hinchada de un club, una masa amorfa y cambiante, y que cumplen varias funciones institucionales, prefijadas y organizadas, como por ejemplo el control del trabajo de entrenamiento en los polideportivos o de las vidas privadas de los jugadores, aparte de tener como característica el ser generadores de diversos incidentes violentos, dentro y fuera del estadio, muy a menudo con el empleo de armas -blancas y de fuego-, despliegue pirotécnico y cánticos (cantitos) empleados durante el desarrollo de los partidos.

Las barras bravas, también llamadas el núcleo de la hinchada, se identifican con la utilización banderas (denominadas trapos) con los colores del club, los cuales tienen el carácter sagrado que en los clanes tiene el tótem,1 y diversos instrumentos musicales, particularmente los bombos. Estas barras también se caracterizan por ubicarse en las tribunas populares, aquéllas que frecuentemente carecen de asientos y donde los espectadores deben ver el partido de pie.

La violencia en el fútbol argentino ha estado presente prácticamente desde sus comienzos.2 Desde el primer asesinato registrado, ocurrido enMontevideo, en 1924, luego del último partido del Campeonato Sudamericano entre los locales y la selección argentina, hasta comienzos delsiglo XXI, este fenómeno se ha cobrado una cifra estimativa de por lo menos un centenar y medio de víctimas fatales y gran cantidad de heridos. Hasta el año 2000, sólo 16 casos terminaron en condena, involucrando a 33 personas. Si bien en Argentina todas las barras bravas son consideradas peligrosas, organismos de seguridad consideran las de River Plate, Boca Juniors, Rosario Central y Newell's Old Boyscomo las más peligrosas.


foto de fuegosdeacero en 6/11/09



Por la mente de Edward Hooligan, según los historiadores, jamás pasó la idea de que su comportamiento fuera el punto de partida de las barras bravas, que a través de individuos vestidos de manera estrafalaria, con cortes salidos de la realidad, calzados con botas militares y pintados hasta el cuello, se convirtieron hace 40 años en sinónimo de terror, pánico y miedo dentro y fuera de los estadios del fútbol.

Edward Hooligan era un personaje que por allá en 1877 se caracterizaba en el sudeste londinense por ser un borrachín, perezoso, poco amante del trabajo y protagonista de las escasas peleas que existían en la capital inglesa.

A diferencia de lo que se vive casi siempre los domingos en el mundo, Edward armaba los enfrentamientos con todo el que se oponía a su exagerada forma de consumir cerveza los sábados, ya que el resto de la semana lo dedicaba al completo ocio.

Sus escándalos impresionaron tanto a la sociedad londinense que, a partir de Edward, todo aquel que protagonizó hechos violentos y actuó en contra de las normas comenzó a ser llamado "hooligan".

Fueron las diferencias sociales producidas por la industrialización y el imponente capitalismo las causantes de que en Inglaterra un sinnúmero de grupos juveniles comenzaran a imitar a Edward generando el desorden y el caos social en nombre del naciente movimiento conocido como el ultranacionalismo.

El mal ejemplo, que copiaron los ultras de Edward y que se extendió rápidamente por Alemania, Italia, Holanda, Turquía y Argentina, se hizo oficial en el Mundial de 1966. Durante este torneo los grupos conformados por hippies, rockers, teddy-boys, rude boys, hell-angels y hard-mods empezaron a transformar los estadios de fútbol en campos de batalla.

Tras cuatro décadas de muerte
Las barras en Inglaterra no se hicieron bautizar con nombres especiales (excepto algunas como Eurofightur’ 97, del alemán Shalke 04), ya que el término "hooligans" fue genérico y sirvió para señalar a la mayoría de revoltosos en el fútbol europeo, aunque en cada país tienen una caracterización especial.

La variedad de influencias les dio vía libre a los skins que entre 1966 y 1971 cobraron los primeros muertos en Inglaterra por las peleas generadas en los estadios. A partir de esta época, el caos comenzó a ser la nota predominante en el balompié inglés y en los estadios donde jugaran la selección y los equipos británicos. En los Mundiales de Fútbol, la Eurocopa, la Liga de Campeones y la Uefa, los "hooligans" estamparon su firma con el sello de la muerte.

La acción de los cabeza rapada y "buscapleitos" (como llaman a los hinchas ingleses en Europa) generó la muerte de 39 personas en 1985, durante el partido de la final de la Liga de Campeones entre Liverpool y Juventus, en el estadio Heysel de Bruselas. De inmediato las autoridades de la Uefa sancionaron al balompié inglés con la expulsión de la Eurocopa hasta el 91; antes esta clase de incidentes perjudicaron al Tottenham, Leeds y Manchester United.

La acción de las autoridades empezó en forma en 1997, después de los 95 muertos y 200 heridos que provocaron los desórdenes en el estadio de Hillsboroucgh durante la final de la Copa Inglesa. En la Eurocopa del 2000, 900 hinchas británicos fueron detenidos luego del juego de su selección frente a Alemania y el terror que han sembrado desde la década de los 60 hizo que la Fifa le negara la sede del Mundial del 2006 a Inglaterra