
Algún mes de un año cualquiera
total siempre hay guerras en la vida
un muchacho corre, sálvese quien pueda
mientras las balas mueren por darle heridas.
Es el hijo del viento en la trinchera
salta charcos de sangre negra derramada
mientras que los aliados le gritan que vuelva
él sigue en su rápida retirada, no escucha nada.
Una mano ensangrentada le agarra la bota
desde el suelo lo detiene con la mirada furiosa
- Quiero seguir aunque sangre de la herida brota
y tú escapas volando como una maldita mariposa.
Yo estoy aquí por la libertad de mis hijas
por el honor de ver en alto a mi bella bandera
para que ningún maldito opresor o invasor aflija
la grandeza, progreso y la democracia de mi tierra.
Que lástima me das soldadito cobarde
que huyes despavorido del fuego enemigo
cuando le debes a la patria tu cuerpo y sangre
pero en tu conciencia te pesará el dejar amigos.
Y es que quizás yo muera esta tarde
pero lo haré con la frente bien en alto
en cambio veo que tú maldito cobarde
de honor y de valor no tienes ni un tanto.
¿Cobarde? Pues yo no tengo tu afán bélico
No quiero ser peón en este juego de ajedrez
en las victorias los generales tienen el crédito
nosotros morimos, recuerda, nunca es al revés.
Y la única razón por la que yo estoy aquí
es por la obligatoriedad del servicio militar
porque mi amigo, yo no tengo miedo de morir
pero le tengo un terror inmenso a tener que matar.
Y tú puedes llamarme cobarde o canalla
pero aquí yo no he de ensuciarme las manos
puede que tú por esto obtengas unas medallas
pero yo con mi carrera dejo vivo a un ser humano.
- Voy contigo – le dijo al otro para su asombro
entonces siguió corriendo, con él en sus hombros.
total siempre hay guerras en la vida
un muchacho corre, sálvese quien pueda
mientras las balas mueren por darle heridas.
Es el hijo del viento en la trinchera
salta charcos de sangre negra derramada
mientras que los aliados le gritan que vuelva
él sigue en su rápida retirada, no escucha nada.
Una mano ensangrentada le agarra la bota
desde el suelo lo detiene con la mirada furiosa
- Quiero seguir aunque sangre de la herida brota
y tú escapas volando como una maldita mariposa.
Yo estoy aquí por la libertad de mis hijas
por el honor de ver en alto a mi bella bandera
para que ningún maldito opresor o invasor aflija
la grandeza, progreso y la democracia de mi tierra.
Que lástima me das soldadito cobarde
que huyes despavorido del fuego enemigo
cuando le debes a la patria tu cuerpo y sangre
pero en tu conciencia te pesará el dejar amigos.
Y es que quizás yo muera esta tarde
pero lo haré con la frente bien en alto
en cambio veo que tú maldito cobarde
de honor y de valor no tienes ni un tanto.
¿Cobarde? Pues yo no tengo tu afán bélico
No quiero ser peón en este juego de ajedrez
en las victorias los generales tienen el crédito
nosotros morimos, recuerda, nunca es al revés.
Y la única razón por la que yo estoy aquí
es por la obligatoriedad del servicio militar
porque mi amigo, yo no tengo miedo de morir
pero le tengo un terror inmenso a tener que matar.
Y tú puedes llamarme cobarde o canalla
pero aquí yo no he de ensuciarme las manos
puede que tú por esto obtengas unas medallas
pero yo con mi carrera dejo vivo a un ser humano.
- Voy contigo – le dijo al otro para su asombro
entonces siguió corriendo, con él en sus hombros.